Dame dineros y no consejos.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Hacer del san benito gala.
El paraíso está en el regazo de una madre.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Lo dicho, dicho está.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Cada cual mire por su cuchar.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
A los cien años todos calvos.
A buen servicio, mal galardón.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
No se manda al corazón
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Pájaro viejo no entra en jaula.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Esto está en chino.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Oración de perro no va al cielo.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
No pasa seguro quien corre por el muro.
No todo es miel sobre hojuelas.
Nunca con menores, entables amores.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Al gorrino y al melón, calor.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Hablando se entienden los blancos.