Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El que algo teme, algo debe.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
No acose, que la están peinando.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
El daño hecho no tiene remedio.
Lo fiado es pariente de lo dado.
A la hora mala no ladran los perros
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Escribir despacio y con buena letra.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Mata, que Dios perdona.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Barbero, o loco o parlero.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
El que primero se levanta primero se calza.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Camino malo, pásalo pronto.
Quien solo vive, solo muere.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.