Ave que vuela, a la cazuela.
Levantarse con el pie izquierdo.
No falta de que reirse.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Cada uno habla como quien es.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
A batallas de amor, campo de plumas.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Cada bota huele al vino que tiene.
Intelecto apretado discurre que rabia.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Ir de trapillo.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
A grandes cautelas, otras mayores.
Dando dando, palomita volando.
Quien no tiene quiere más.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Que cada cual espante sus pulgas.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Tenís más grupo que banco de sangre.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.