Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
No le pidas peras al olmo.
Hablar hasta por los codos.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Roma, acuerdos y locos doma.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Las indirectas del padre Cobos.
¿Queres dormir al sueño?
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Gato maullador, poco cazador.
Dos capitanes hunden el barco.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Para saber, has de leer.
Lo que siembras cosechas.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
De los escarmentados nacen los avisados.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
A veces se llora de alegría.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Llenar el tarro.