El agua hace sudar; el vino, cantar.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Un lago se forma gota a gota.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Gota a gota se forma el río.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Moza reidora, o puta o habladora.
Tragando aunque sea saliva.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Según es el dinero, es el meneo.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
La zorra vieja en el lazo se mea.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
A su tiempo maduran las brevas.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Cada cual a lo suyo.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Al que bebe vino le huele el hocico.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Hablar poquito, y mear clarito.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Aquí el más tonto hace relojes.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Salvarse por los pelos.
Los negocios no tienen ocio.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.