Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Atáscate, que hay lodo.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Está oscuro debajo de la lámpara
O Corte o cortijo.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
El diablo está en los detalles.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El que tiene boca, se equivoca.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Con tontos, ni a coger hongos.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Irse de picos pardos.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Refranes y consejos todos son buenos.
De lo perdido, lo que aparezca.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Entender lo bello significa poseerlo
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Guagua que llora mama.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Ofrecer el oro y el moro.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Calvo vendrá que calvo me hará.