Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
Una manzana roja invita piedras.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Cabello luengo y corto el seso.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Con chatos, poco o ningún trato.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
De la risa al duelo un pelo.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El fraile, la horca en el aire.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Quien hizo una...hace dos
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Beber, hasta la hez.
Cambiar de opinión es de sabios.
Al bobo, múdale el juego.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Bueno es el gato, si no te araña.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
A Dios, nada se le oculta.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Esto está color de hormiga.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Donde mores no enamores.
El mundo es de los audaces.
Barba remojada, medio afeitada.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.