Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Piedra que rueda no hace montón.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Donde hay yeguas, potros nacen.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
La peor vejez es la del espíritu.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Lo escaso es siempre lo más bello.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Gente de montaña, gente de maña.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Refranes de viejas son sentencias.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Padres viejos, hijos huérfanos.
El joven armado y el viejo arrugado.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Oveja que mucho bala, poco mama.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Olla chica hace la bolsa grande.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.