Habló el buey y dijo "¡mu!".
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Buey que muge, todos le temen.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Agua de llena, noche de angulas.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Si te he visto no me acuerdo.
Quien tiene arte va por todas partes.
De petaca ajena, la mano se llena.
Hablar con lengua de plata.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Los mejores consejos, en los más viejos.
De tal palo tal astilla.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Cinco: por el culo te la hinco.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Al que feo ama, bonita le parece.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
De los celos, se engendran los cuernos.
Tras el buen comer, ajo.