Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Más claro, agua.
A buenas horas, mangas verdes
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Por sus hechos los conoceréis.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Cada quien, con su cada cual.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
El corazón es un guía que los pies siguen
Los cascos salen a la botija.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Hay más días que ollas.
Alegría, belleza cría.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Buscarle la quinta pata al gato.
Intimidades, solo en las mocedades.
Vayan las verdes por las maduras.
A pájaro muerto, jaula abierta.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Esto está en chino.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
A perro viejo no hay tus tus.
Las piedras rodando se encuentran.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
De casta le viene al galgo.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Tiene más cuentas que un rosario.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Los sordos no oyen, pero componen.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Aire de Levante, agua delante.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Todo depende del color del cristal con que se mire.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.