Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Jugar al abejón con alguien.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Hacer agua los dientes.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Más obrar que hablar.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Lobos de la misma camada.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Cada gorrión tiene su corazón.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Al mal tiempo, buena cara.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Al desganado, darle ajos.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
A gallo viejo gallina joven.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Boca con boca se desboca.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Culo veo, culo quiero.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Esto son habas contadas.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
El interés tiene pies y yo también.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Boca que no habla, Dios no la oye.
De padres gatos, hijos michinos.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Pedir peras al olmo.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Cabeza casposa, poco piojosa.