En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Al mal amor, puñaladas.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
La envidia es carcoma de los huesos.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Sopas y morder, no puede ser.
Quien escucha, su mal oye.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Tras cada pregón, azote.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Una vez al año, y ésa con daño.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
A veces caza quien no amenaza.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El que es culpable puede reincidir.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
A buena confesión, mala penitencia.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
A persona lisonjera no le des oreja.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Quieres taparle el ojo al macho.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Tiene más miedo que vergüenza.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Honra sin provecho la digo pecho.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Ayatola no me toques la pirola.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
A dos palabras tres porradas.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.