El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Me importa un comino.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
El que calla, no dice nada.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El diente de la cabra menos come que daña.
Boca con boca se desboca.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
No oigo, soy de palo.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
El que está a las duras, está a las maduras.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
A quien feo ama, bonito le parece.
A la hija mala, dineros y casalla.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Malo es callar cuando conviene hablar.
A la mujer no la cates, no es melón.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Ir por los extremos no es de discretos.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Haz favores y tendrás enemigos.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
La necesidad agudiza el ingenio.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Un real de deuda, otro acarrea.
Desbarata hasta un balín.