El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Putas y frailes andan a pares.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Emborrachar la perdíz
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Es más puta que una gallina.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Me cortaron las piernas.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Cada cual a lo suyo.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
El zapato más bonito puede lastimar el pie.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Todo se pega, menos la hermosura.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Cada mozo lancee su toro.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Hablar bajo y obrar alto.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Costumbre hace la ley.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
A tal puta, tal rufián.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
El dueño del perro no obedece a su perro.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Navarro, ni de barro
No es bueno huir en zancos.
El dedo malo, se corta y se vota.
La ocasión es la madre de la tentación.