Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Perdona una vez; pero nunca tres.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
A una bola no se le puede sacar punta.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Tope no es pelea.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Cada gusto cuesta un susto.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Trato es trato.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
El que su nariz acorta, su cara afea.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Obras vea yo; palabras, no.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Si se rasca, es porque le pica.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
En el pecado se lleva la penitencia.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Gran mal padece quien amores atiende.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Cazador, mentidor.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
La justicia no corre, pero atrapa.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El más abusado se ahoga en el vado.