El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Amor con celos, causa desvelos.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Dar gusto da gusto.
Es más seguro ser temido que ser amado
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
El que no te ama, burlando te difama.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Al que feo ama, bonita le parece.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
La ignorancia es madre de la admiración.
No hay cosa que no tenga su contra.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
La ira es locura el tiempo que dura.
Santo que no es visto no es adorado.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
No hay peor saber que no querer.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna