Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
A cada rey su trono.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Caro compró el que rogó.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Escribir despacio y con buena letra.
El sabio calla, el tonto otorga.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Amor nunca dice basta.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Quiéreme poco pero continúa
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Paso a paso, se va lejos.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
En verano, no hay cocinero malo.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Mallorquina, puta fina
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Quien más tiene, menos suelta.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Lo que fuere sonará.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Ver para creer.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
No dar su brazo a torcer.
Lo que hoy es, mañana no es.
De pico, todos somos ricos.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Hasta ajustar, regatear.
Ya los perros buscan sombra.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.