Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Al buen vino, buen tocino.
Un loco hace ciento.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Mala noche y parir hija.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Buena barba, de todos es honrada.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Jamón empezado, pronto mediado.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Quien se excusa se acusa.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Virgo viejo, puta segura.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Dios tarda, pero no olvida.
A mejor cazador se le va la paloma.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Cada cual mire por su cuchar.