No te fíes del sol del invierno.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
A quien mucho tiene, más le viene.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Decir bien y obrar mejor.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Al son que me tocan bailo.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Cuanto más primo, más me arrimo.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El último mono es el que se ahoga.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Papel, testigo fiel.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Bien convida, quien prestó bebe.
Noche toledana. (Irse de farra).
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
La esperanza es la última en morir.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El día más claro llueve.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Hacer un viaje y dos mandados.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Amores reñidos, los más queridos.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
De cualquier nube sale un chubasco.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Pan tierno, casa con empeño.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
A cada paje, su ropaje.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Jugar bien sus cartas.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Leer entre renglones.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Favores harás, y te arrepentirás.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Cantad al asno y soltará viento.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Parece barril sin fondo.