Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Buena burra hemos comprado.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Agua de llena, noche de angulas.
Al pez, una vez.
El tiempo no pasa en balde.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El tiempo vuela, que se las pela.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Es gusano de la misma guayaba.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Estás entre la espada y la pared.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El interés tiene pies y yo también.
Intimidades, solo en las mocedades.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
La puerca tira del tapón
Carrera de caballo y parada de borrico.
No eches toda la carne al asador.
Este es carne de cañón.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Mucho ruido y pozas nueces.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Hay gustos que merecen palos.
Bien casada, o bien quedada.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.