El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Cada quien, con su cada cual.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Acometer hace vencer.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Año de nieves, año de bienes.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Un año bueno da para siete malos.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Los últimos serán los primeros.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Hacerse el de la oreja mocha.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Tras cada pregón, azote.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Del ahorro viene la posesión.
Moza dominguera no quiere lunes.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
El toro y el melón, como salen, son.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Susto meado mejor que sangrado.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
En San Antón, calabazas al sol.
Mañana será otro día.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Cada año, calzones de paño.
Ojo al parche.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Hacerle a uno la pascua.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Cada cual habla según como le fue en la feria.