El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
Jueves lardero, carne en el puchero.
De bajada todos los santos ayudan
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
La Luna de Enero y el amor primero.
Invierno frío, verano caluroso.
El tiempo aclara las cosas.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
El buen mosto sale al rostro.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
La ocasión asirla por el guedejón.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Juntos en las duras y en las maduras.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
En tiempo de campaña, apaña.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Niebla en verano, norte en la mano.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.