Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Un buen día nunca se olvida.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Hay que sufrir para merecer.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Nacer de pie.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Dar con la puerta en la cara.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Tragando aunque sea saliva.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
la ropa son alas.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Promete poco y haz mucho.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Clavija del mismo madero no la quiero.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Quien bien siembra, bien coge.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Al bobo, múdale el juego.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Probando es como se guisa.
Pan y vino y carne, a secas.
Estas más puesto que un calcetín.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
El inicio es la mitad de la tarea.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.