Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Criado y caballo, un año.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
A la fortuna, por los cuernos.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El que las sabe, las tañe.
Pecado callado, medio perdonado.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Mucho saber, menos ignorar es.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Lo pasado, pisado.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
A secreto agravio, secreta venganza.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El tiempo lo arregla todo
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Asno con hambre, cardos come.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Barájamela más despacio.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
La muerte todas las medidas vierte.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
No hay boda sin doña Toda.
El que espera desespera.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
El vino es la teta del viejo.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Monja de Santa Ana, tres en cama.