A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Nunca con menores, entables amores.
Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Juego de manos es de villanos.
Hacer de necesidad virtud.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Buena vida si refrenas tu ira.
Hacer de tripas corazón.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Nunca para el bien es tarde.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
De todas maneras, aguaderas.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Bailar con la más fea.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Tres al saco y el saco en tierra.
Amor de niña, agua en cestillla.
La vida es un juego.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Quien nada hace, nada teme.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Por la plata baila el mono.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.