Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Conozco al viajero, por las maletas.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Al pan, pan. Al vino, vino.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
No caben dos pies en un zapato.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Dos cabezas piensan más que una.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Como es el padre, así es el hijo.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Lo que se da no se quita.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Hablara yo para mañana.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El que guarda, halla.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Al endeble todos se le atreven.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
La risa va por barrios.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La alegría es el mundo de la libertad
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.