La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Cada pez en su agua.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Colgar los guayos.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Con quien te vi te comparé.
Ser amable es ser invencible.
Hacerse de la vista gorda.
Riqueza vieja es la nobleza.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Cada cual mire por su cuchar.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Bien ora quien bien obra.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Quien se casa, casa quiere.
Los frailes en jubón, hombres son.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Iguales, como cabo de agujeta.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El solo querer es medio poder.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
La variedad place a la voluntad.
La necesidad hace maestros.
Oye primero y habla postrero.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
A quien mucho tiene, más le viene.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.