Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El ruin buey, holgando se descuerna.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
A las diez en la cama estés.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Cría fama y échate en la cama.
Del ocio nace el feo negocio.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Es más vago que la quijá de arriba.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Pereza, llave de pobreza.
Quien duerme no coge liebre.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
A gran prisa, gran vagar.
A la pereza persigue la pobreza.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Buen oficio es no tener ninguno.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
De la abundancia viene la vagancia.
El gandul es un cadáver con apetito.
El haragán es el hermano del mendigo.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
El perezoso siempre es menesteroso.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Gente de navaja, poco trabaja.
Gente parada, malos pensamientos.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Hacer la plancha.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Ir de trapillo.
Irse a chitos.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
La pereza es la madre de la pobreza.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.