Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
No tropieza quien no anda.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Está más "pegado", que mosca en melado.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Al desdén con el desdén.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Abusar es mal usar.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
La ausencia causa olvido.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cada casa es un caso.
A la virtud, menester hace espaldas.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Hija que casas, casa que abrasa.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Ofrecer el oro y el moro.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Si careces de amigos tendrás menos enemigos.
Según es el dinero, es el meneo.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
La muerte nos iguala a todos.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.