Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Razones sacan razones.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Idos y muertos es lo mesmo.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Loquillo y los Trogloditas.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El mundo es de la gente activa
El hablar mismo idioma.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Moza franca, bien juega el anca.
Habiendo don, tiene que haber din.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Hablar más que lora mojada.
Con los descuidados, medran los abogados.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
La conciencia vale por cien testigos.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
El vino, de la verdad es amigo.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.