Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Cree el fraile que todos son de su aire.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Obediencia es noble ciencia.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Como el espigar es el allegar.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Obra con amores y no con buenas razones.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
La glotonería acaba con muchos.
Bien o mal, junta caudal.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
La verdadera amistad es inmortal.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Hablar hasta por los codos.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Gente de montaña, gente de maña.
Al amigo con su vicio.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Decir bien y obrar mejor.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.