Del que más ayudas, recibirás las puyas.
El cantar, alegra el trabajar.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
No hay pero que valga.
Lo que está por pasar pasará.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Ser lento en dar es como negar.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Mucho preito hace mendigo.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Abril, lluvias mil.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Lleno de pasión, vacío de razón.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Yerro es ir de caza sin perro.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Como chancho en misa.
De higos a brevas, larga las lleva.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
A cazuela chica, cucharadica.
De petaca ajena, la mano se llena.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Ir a amarrar el zorro.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Esto es el pan nuestro de cada día.