Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
La mejor caridad es la justicia para todos
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Caridad contra caridad no es caridad.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Juego y paseo, solo para recreo.
Más se junta pidiendo que dando.
Costumbre hace la ley.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Componte para el marido y no para el amigo.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Hacer algo de cayetano.
Creer a pie juntillas.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Allega, allegador, para buen derramador.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Mucho ayuda el que no estorba.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.