Callar y callemos que todos de barro semos.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Con chatos, poco o ningún trato.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
A mucho amor, mucho perdón.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Conquista el amor solo aquel que huye
El papel que se rompa él.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Buena es la linde entre hermanos.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Una familia unida come del mismo plato.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Lo que se ve, se aprende.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
El mandar no quiere par.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Lo que fuere sonará.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.