Su ladrido es peor que un mordisco
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Antes de que acabes, no te alabes.
El mandar no admite par.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Abrojos, abren ojos.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Fraile convidado echa el paso largo.
Fuiste doncella y viniste parida.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Precaverse contra un posible percance.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Cada altar tiene su cruz.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Esa es carne para los perros.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
La que no baile, de la boda se marche.
Más vale callar que con borrico hablar.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Que mañana hay misa para los sordos.
El más cuerdo, más callado.
Ante la duda, la más madura.