Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
El que poco pide, poco merece.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
La soga, tras el caldero.
Al hombre valiente, espada corta.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Maestre por maestre, seálo éste.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Ignora al ignorante.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
En hacer bien nunca se pierde.
Predicar en desierto, sermón perdido.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Saber es poder.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
La jodienda no tiene enmienda.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.