Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Los hijos heredan las culpas de los padres
Ni para Dios, ni para el diablo.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Por pedir, nada se pierde.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Mejor precavido, que arrepentido.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Mano que te da de comer no has de morder.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Nadie se alabe hasta que acabe.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Lo que no está prohibido está permitido.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
A la hija casada sálennos yernos.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El comedido sale jodido.
Quien nada pide, nada recibe.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que tiene buba, ése la estruja.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Hay que sufrir para merecer.
El ojo del amo engorda el ganado.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Quien calla otorga
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.