El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Entra, bebe, paga y vete.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Pedir peras al olmo.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Santo que no es visto no es adorado.
Bien reza, pero mal ofrece.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El que anda en silencio, cazar espera.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Adonde no te llaman, no vayas.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.