La razón no quiere fuerza.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Al endeble todos se le atreven.
Amor viejo, pena pero no muere.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Fingir no es mentir.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Quien se excusa se acusa.
En la boda, quien menos come es la novia.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Cuerpo descansado, dinero vale.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Leer entre renglones.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Capa de pecadores es la noche, señores.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Trabajo en domingo no da fruto.
Que con su pan se lo coman.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Indio comido, puesto al camino.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
De broma en broma, la verdad se asoma.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.