A la que te criaste, te quedaste.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Donde se pace, que no donde se nace.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
La muerte, al pobre no se atreve.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
La crianza es buena los trece meses del año
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
La contemplación del vicio es vicio.
Año de brevas, nunca lo veas.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
La falta de progreso significa retroceso.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
A grandes cautelas, otras mayores.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El que antes muere, antes lo entierran.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Padecer cochura por hermosura.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
El que mucho promete, poco cumple.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Se heredan dinero y deudas
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Nada tiene al que nada le basta.