Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
A largos días, largos trabajos.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Hasta la muerte, todo es vida.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
La procesión va por dentro.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Tiene más miedo que vergüenza.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
El que no chilla, no mama.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Quien bien ata, bien desata.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
A cada día su pesar y su esperanza.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Comer y sorber, no puede ser.
Más perdido que perro en misa.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Todos los oficios son difíciles.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
La verdad no peca pero incomoda.
Ofrecer el oro y el moro.
Ponerse la tapa en la cabeza
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.