A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Nadie da lo que no tiene.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La moda no incomoda.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Cada villa, su maravilla.
Caro compró el que rogó.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Calienta más el amor que mil fuegos
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La suavidad domina más que la ira.
De lo vedado, un solo bocado.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Capa de pecadores es la noche, señores.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Nada con nada, total nada.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Cántaro roto para tiesto vale.
Mas mata la duda que el desengaño.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Haber de todo, como en botica.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Suelo mojado, cajón seco.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.