Cero grados, ni frio, ni calor.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Nadie está contento con su suerte.
Artero, artero, más non buen caballero.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Hay de todo en la viña del Señor.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Andarse por las ramas.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
A gran arroyo, pasar postrero.
Hay que leerle la cartilla.
Hacer mangas y capirotes.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El que se escusa, se acusa.
Dar carne al lobo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
¿Mirón y errarla?.
Más corre un galgo que un podenco.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Dame rojura y te daré hermosura.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Poco a poco llegaremos antes.
Nacer de pie.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Callar como puta tuerta.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Sin segundo, no hay primero.
Quien tiene dineros, compra panderos.