Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Alabar y callar para medrar.
Hombre osado, bien afortunado.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Casa ordenada, casa salvada.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Quien se quemare, que sople.
La verguenza es último que se piedre.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
La palabra es playa, el silencio oro.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Tapados como el burro de la noria.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
A Dios, nada se le oculta.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
A su tiempo se cogen las uvas.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
No eches toda la carne al asador.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Barba remojada, medio afeitada.
Panza llena, quita pena.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Todo hombre tiene su manía.
Callando el necio, se hace discreto.