Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Quien hizo una...hace dos
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Barco grande, ande o no ande.
Todo va a parar al dedo malo.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Si llueve en Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Libro prestado, libro perdido.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Todos son unos, muertos y difuntos.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Para alcanzar, porfiar.
Una y no más Santo Tomás.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
La menta, el amor aumenta.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Unos tanto y otros tan poco.
Razones sacan razones.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Buena olla y mal testamento.
Aún no asamos y ya pringamos.