No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Esta más caliente que pepita en comal.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Santo Tomás, una y no más.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Un ruin ido, otro venido.
El mejor premio es merecerlo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Quien sabe, sabe.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Hablando nos entendemos.
Amor nuevo, olvida el primero.
Un real de deuda, otro acarrea.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Más vale despedirse que ser despedido.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
A gran seca, gran mojada.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Dar puntadas.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
A fullero viejo, flores nuevas.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La primavera la sangre altera.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Quien primero viene, primero tiene.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Amar a todos, confiar en nadie.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Nunca falta un roto para un descosido.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Llueve sobre mojado.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.