Cartas cantan.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Lo que no conviene no viene.
Molino cerrado, contento el asno.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El viento y la marea no esperan a nadie.
A enemigo que huye, puente de plata.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Lo que se hace de noche sale de día.
De diestro a diestro, el más presto.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Buen amigo es el dinero.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Teta de noviciado.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Bien convida, quien prestó bebe.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
La buena uva hace buena pasa.
El gañán y el gallo, de un año.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
A quien espera, su bien llega.