El empezar es el comienzo del acabar.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
El tomate hasta que se remate.
Cochino matado, invierno solucionado.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Bueno es caer para más valer.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Año tuero, vaca y muerto.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Mudarse por mejorarse.
Fruto vedado el más deseado.
Llegó el momento de la verdad.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Bueno está lo bueno.
Mal es acabarse el bien.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Pascua pasada, el martes a casa.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Boca de miel y manos de hiel.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Bolsa llena, quita las penas.
El más avisado cae.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El vino abre el camino.
Paciencia piojo que la noche es larga.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A consejo ido, consejo venido.
Date buena vida, temerás más la caída.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.