Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Más ordinario que una monja en guayos.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
A tambor mayor, diana no.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Ni vive, ni deja vivir.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
En casa llena no hay mujer mala.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Chiquita, pero matona.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Necesitado te veas.
Probando es como se guisa.
Roma, acuerdos y locos doma.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
No hay boda sin doña Toda.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Casa sin madre, río sin cauce.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.