Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Del necio, a veces, buen consejo.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Barba hundida, hermosura cumplida.
A cualquier cosa llaman rosa.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Casa chica infierno grande.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
La esperanza alegra el alma.
Dama tocada, dama jugada.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Palabra de cortesano, humo vano.
De día beata, de noche gata.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.